Pues sí, después de tres meses viviendo en una de las zonas más bonitas, bohemias y acogedoras del D.F, me he cambiado de casa. He dejado de vivir en la calle que más me gusta de La Condesa, así se llama el barrio, para vivir justo a 50 metros de mi avenida preferida de la ciudad, Reforma.
¿Por qué el cambio? Se podría decir que son varias las razones. He estado muy a gusto compartiendo casa durante estos tres meses. Mis roomies (compañeros de piso) eran muy tranquilos y respetuosos, tanto que apenas teníamos momentos en común. Ahora me apetecía tener mi propia casa y compartirla con Marcos Del Ser y Mark Pedersen, mis compañeros de trabajo y amigos.
Está un poquito más alejada de la oficina, pero el paseo hasta allí es mucho más atractivo, disfrutando de unos minutos de paseo por el bosque de Chapultepec para llegar directo a la oficina.
El próximo día os muestro imágenes del nuevo depa. Como dirían en México, ¡está padrísimo!
De momento os dejo estas fotos de Reforma.



Ese depa no será nada hasta que Mark no prepare sus Spaghetti con Tocineta
ResponderEliminarEn unas semanas haremos los honores. También nos quitamos las zapatillas en la entrada para no ensuciar la moqueta.
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